La demanda de productos inmobiliarios ha experimentado un sostenido crecimiento en los últimos 8 años.
Entrevista a Raul Constantino, director de Blok Construcciones
Durante este periodo, los productos residenciales, corporativos y comerciales se han caracterizado por posicionarse en un mercado donde la demanda ha impulsado el gran crecimiento que se ha tenido.
Por lo tanto, hoy podemos decir que el desarrollo inmobiliario goza de muy buena salud y ha tenido la capacidad de adaptarse y responder al amplio abanico de demandas que existen en todos los segmentos del sector.
Esto se ha dado no solo en el orden de los precios, sino también en cuanto a la ubicación, tamaño, características, etc.
La gran inestabilidad de los sistemas financieros a nivel mundial, donde hoy la sensación es de una gran inseguridad en invertir en los instrumentos tradicionales de inversión (bolsa, bonos, fondos, etc.), ha hecho que los inversores se vuelquen a invertir en bienes raíces, ya que históricamente siempre se consideró a este tipo de inversión una de las más seguras y predecibles.
El bien inmueble es tangible, no es solo un papel, y su valor no depende del sistema financiero que lo avale.
El desarrollo inmobiliario es un sector que consume una enormidad de materiales de diferentes tipos y orígenes.
Es por ello por lo que la situación económica mundial, que ha sufrido una altísima inflación generalizada y ha afectado a todos los sectores industriales y de comercialización, ha generado un aumento en los costos de la construcción que lamentablemente se trasladan al costo final de los productos inmobiliarios.
Esta situación puede impactar directamente en la demanda, ya que, generando un aumento de precios, se puede tener una disminución de la demanda a consecuencia de este aumento.
Por otro lado, hemos visto en los últimos años un alza exponencial en el precio de la tierra, situación que impacta fuertemente en el costo de los productos inmobiliarios. Esta situación no tiene una explicación lógica, ya que es evidente la cantidad de tierra que aún hay en Asunción y Gran Asunción con posibilidades de ser desarrollada.
Otro punto fundamental para mejorar es la calidad de la gestión para llevar adelante una inversión. En este sentido, podemos mencionar la necesidad de seguir profundizando en la generación del crédito hipotecario, eliminar la burocracia de los diferentes organismos nacionales y municipales que participan en el proceso, así como también lograr implementar los sistemas necesarios para incentivar los proyectos inmobiliarios.
“El desarrollo inmobiliario goza de muy buena salud y ha tenido la capacidad de adaptarse y responder al amplio abanico de demandas.”