En las últimas décadas, Paraguay ha experimentado también un crecimiento económico significativo, lo que ha llevado a un aumento de la clase media.
Entrevista a José María Casal, presidente de Escala Desarrollos
Hay varios factores que explican la demanda de vivienda sostenida en el país. Según la OMS, la población paraguaya tiene una tasa de natalidad por encima de la media mundial. La población sigue creciendo y la mayoría lo hace en áreas urbanas, principalmente Asunción y sus alrededores.
En un estudio que utilizó la metodología del Banco Mundial entre el año 2000 y el 2017 la clase media prácticamente se duplicó en términos absolutos pasando del 16,9% al 26,2%.
Estos indicadores han impulsado la demanda de viviendas y servicios en las zonas urbanas. La respuesta ha sido el aumento de la oferta en distintas áreas por parte de desarrolladores locales y extranjeros que invierten y confían en el país.
Se presenta por otro lado un desafío importante a nivel país: mejorar las condiciones de acceso al crédito y desarrollar la infraestructura urbana que aún tiene muchas debilidades. Hay muchos proyectos en esta línea que deberían concretarse para acompañar el crecimiento de la inversión privada y mejorar las condiciones y calidad de vida de la gente.
América Latina se ha caracterizado históricamente por tener una gran volatilidad política y económica. En los últimos años hemos visto cómo se han producido cambios muy abruptos que han generado preocupación e inestabilidad en varios países.
En nuestra región, con algunas excepciones, las políticas de estado no tienen continuidad y se dan pocas certezas para la inversión.
En este contexto Paraguay viene sosteniendo un crecimiento promedio del PIB por encima del promedio regional, con una moneda estable y condiciones cada vez más confiables de la economía.
Es por eso por lo que se ha transformado en un mercado cada vez más atractivo para la inversión local y extranjera.
En la medida que las condiciones actuales se mantengan, y pienso que va a ser así, el mercado inmobiliario seguirá su impulso. Esto es algo sin dudas muy bueno para el Paraguay. La industria de la construcción mueve muchos sectores de la economía y aporta una cantidad importante de puestos de trabajo, un círculo virtuoso muy positivo.
Paraguay está hoy en la mejor posición y todos tenemos mucho por hacer, hay espacio para crecer bien, tenemos que pensar en grande y apostar a generar cada vez mejores profesionales. Es un privilegio poder aportar algo y ser parte de esta etapa tan prometedora de la historia del Paraguay.
“Pensar en grande para proyectar una ciudad que esté a la altura de las capitales más importantes del mundo.”