Luego de un periodo favorable, en términos económicos, el 2020 cambió las estimaciones positivas por incertidumbres. Ahora, ¿cómo impacta el comportamiento económico del año pasado en el escenario actual? ¿Cuáles son los pilares sobre los cuales deberán fundamentarse los esfuerzos gubernamentales y privados?
Oscar Diesel, presidente de Banco Rio, nos brinda su percepción sobre la coyuntura que responde a estas preguntas. A continuación, nos menciona algunos aspectos fundamentales que deben considerarse para construir la recuperación económica.
El año 2020 fue un año marcado por la incertidumbre desatada a causa de la pandemia del COVID-19, afectando a la economía global y por ende a nuestra economía local.
Paraguay venía de una década muy fructífera y positiva en materia económica, marcada principalmente por sus pilares de crecimiento, sus fundamentos macroeconómicos, niveles de inflación bajos y controlados, baja tasa impositiva, atractivos regímenes de inversión extranjera, un sistema financiero sólido, una moneda estable, altos niveles de reservas internacionales netas y un endeudamiento externo controlado que representa el 35% del PIB.
La estimación inicial del año para la economía local rondaba el 4,1% sobre la base de la recuperación de la producción agrícola, generación de electricidad, repunte de las manufacturas y construcciones, y un mayor crecimiento del sector servicios (comercio y otras ramas del sector). Además, por el lado del gasto, se preveía un repunte del consumo privado y de las inversiones, y el aporte que podrían entregar las exportaciones netas.
A causa de la pandemia, dichas estimaciones no pudieron ser alcanzadas en su totalidad y fueron rápidamente reproyectadas bajo la nueva realidad que debía vivirse durante el año, alcanzando finalmente un decrecimiento del -1% del PIB. Si bien dista de las proyecciones iniciales para el país en el año, es uno de los decrecimientos más bajos de la región.
Considero que los aspectos económicos sobre los cuales debemos trabajar este año son la base de los sectores tradicionales que aportan al crecimiento económico del país.
Considero que los aspectos económicos sobre los cuales debemos trabajar este año son la base de los sectores tradicionales que aportan al crecimiento económico del país, tales como las exportaciones de la soja y cereales, manufacturas agropecuarias como aceite y harina de soja, carne, y electricidad, y que, además se vio favorecida por la mejoría en los términos de intercambio. Esto sin dejar de considerar el impacto creciente que representan hoy en día las actividades y exportaciones de Maquila y las exportaciones no tradicionales.
Así también, vamos a tener el impacto negativo generado en la economía sobre los sectores de pequeños y medianos comercios, las actividades de servicios varios, los efectos del cierre de las fronteras en distintas ciudades del país, y como consecuencia lógica, el aumento en el desempleo acaecidos sobre la implementación de las medidas sanitarias y sus efectos en la afluencia de personas que realizan sus actividades en comercios u oficinas.
Existen importantes diferencias. La macroeconomía se sostuvo por sectores que no fueron afectados significativamente por la pandemia, concentrándose en los sectores de la agricultura, la ganadería, construcción, telecomunicaciones, entre otros sectores que han logrado expandirse y crecer durante el año 2020. A diferencia de ello, el comercio y los servicios se vieron fuertemente afectados.
La mayor formalización de estos sectores, así como una mayor inclusión financiera de las personas, es una tarea pendiente que debe ser liderada por el gobierno pero que también involucra al sector privado. Esto puede ayudar muchísimo a amortiguar este tipo de situaciones en el futuro y tener una economía más predecible, productiva y en crecimiento sostenible.
Afecta a la economía con un efecto cascada, un detrimento en el nivel de ventas de las empresas genera una serie de eventos económicos negativos en toda la cadena. Por lo cual es importante resaltar las acciones tomadas por el gobierno en sostener temporalmente a estas empresas con diversos incentivos, considerando que normalmente posterior a estas situaciones negativas, la reactivación de la economía se destaca por marcadas recuperaciones en justamente estos sectores y segmentos.
Continuar con los incentivos económicos, fiscales, y financieros, a los sectores comerciales del país, y en especial aquellos que se encuentran en ciudades fronterizas cuya actividad económica actual es prácticamente nula.
Así también, continuar el apoyo a las PYMES del país, permitiendo su sostenibilidad en el tiempo y la generación de empleo.
Crear una central de riesgos país que integre a todos los sectores económicos, un incentivo fiscal a los pagos por medios electrónicos/digitales, que los pagos de salarios de las empresas se hagan vía bancos, son algunas medidas que harán que la formalización y la tributación aumente, la economía sea más trazable y predecible, se podrán tomar mejores decisiones económicas/fiscales, bajarán las tasas de interés y los sectores más vulnerables tendrán más acceso a fuentes de trabajo y crédito.
Para volver a nuestra estructura anterior, debemos mantener, y recuperar en algunos casos, la generación de ingresos actividad e ingresos de los principales sectores de nuestra economía, como son la agricultura, la ganadería, la construcción y el comercio. Además, sugiero tener una acción comercial, del sector público y privado, que invite con ofertas estratégicas a empresarios de países de la región y otras zonas elegidas a invertir en el país. Esto ayudará a la generación de empleo para la realización de una completa reactivación económica, abrirá nuevos mercados y descubriremos nuevas oportunidades de negocios.
No olvidemos otros puntos fundamentales:
Continuar con una correcta administración de la economía y el sentido de la conducción macroeconómica del país, y generar la sinergia necesaria para el trabajo mancomunado del sector público y el sector privado son algunas de las acciones que considero relevantes para cimentar las bases para la construcción de una economía local sólida.
Desde el sector privado, y en específico, del sector financiero, seguir acompañando a los clientes con soluciones financieras que les permitan obtener solución a sus necesidades y adaptar sus flujos de caja atendiendo a los nuevos escenarios económicos. Esto, en condiciones financieras razonables que le permitan sostener e incrementar sus negocios en estos periodos económicos inciertos.
Es posible lograr la reactivación de la economía en el mediano plazo, pero requiere del involucramiento pleno del sector privado y el sector público en la persecución de un objetivo común que es el afianzamiento de la economía de nuestro querido país.
Y finalmente un mensaje que a todos nos afecta y que todos podemos hacer:
Mientras diseñamos y construimos el país que queremos, hagamos nuestras tareas y obligaciones ordinarias, extraordinariamente bien.
La construcción del Paraguay que queremos no es solo obligación del gobierno, sino que cada uno de nosotros debe aportar desde el lugar donde hoy le toca estar. El cambio no se genera de la noche a la mañana, sino que se construye y eso es algo que desde Banco Río lo tenemos muy interiorizado y trabajamos en pos del crecimiento de nuestros clientes y de la sociedad.
El futuro llegó y no espera. Hoy, los datos mandan. En el mundo entero, una…
Cafepar ha incorporado a su portfolio nuevas marcas y unidades de negocio con el deseo…
Desde la apertura de su sede en Asunción, el agente de carga internacional de capitales…
Asunción convierte en el epicentro de la innovación y la experiencia del cliente con la…
El mercado de bebidas en Paraguay continúa evolucionando con un enfoque cada vez mayor en…
Syngenta es una compañía global de ciencia y tecnología aplicada al agro que ofrece soluciones…
Esta web usa cookies.